domingo, 29 de junio de 2014
Por una mordida
El fútbol y la psicología
Días atrás en un programa de televisión abierta discutían,sin esgrimir demasiados argumentos, la utilidad de la psicología del deporte enlo casos de jugadores de elite. Se ponía en tela de juicio que pudiera existir algún beneficio para el equipo o el atleta individualmente.
Luego se produjo el desafortunado hecho que protagonizó el jugador uruguayo Suarez mordiendo al rival.
Sin entrar a analizar los motivos y responsabilidades del caso en cuestión, se puede tomar como disparador para explicar brevemente algunos de los puntos de trabajo que valora un profesional dentro de su plan de trabajo:
Control de los impulsos.
Ser reactivo o ser proactivo.
Equilibrio emocional: factores objetivos y subjetivos (mundo personal).
Tolerancia a la frustración (o cómo comportarse cuando las cosas no salen como se espera).
Distorsiones congnitivas (Ej: pensamiento absolutista de¨todo o nada”)
Técnicas de relajación y afrontamiento del estrés.
Visualización: no sólo a dónde quiero llegar, sino cómo.
Atención/concentración.
El tener en cuenta estos y muchos factores más, que por razones de espacio no mencionaremos, puede ayudar a reducir las chances de que situaciones como la ocurrida lleguen a tener consecuencias tan determinantes.
Y más aún, de no poder haber evitado lo ocurrido, porque no estamos hablando de ciencias exactas sino sociales, también el psicólogo puede colaborar desde su rol para que afecte de la mejor manera al grupo, para que no pierdan el foco, para poder digerir el mal trago y enfrentarse al próximo rival con la mayor entereza.
En todos los casos, la mayor efectividad la va a dar el tiempo que se haya dedicado, la planificación, la asimilación de conceptos. Es simplemente un aporte, lejos de las recetas salvadoras.
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